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Estamos muy acostumbrados a escuchar lo maravilloso que es ser madre, vivir el embarazo, el parteo, el post parto, la lactancia, etc. Cuando encontramos información sobre esto en la red mayoritariamente parece que todo sea lo más maravilloso del mundo y esto, por desgracia, no siempre es la realidad. A pesar de los tiempos en los que estamos todavía hay temas que son tabúes y que parece que si hablas de ellos ya no eres bien recibido en ninguna parte.

Por todo esto, hoy queremos dejaros esta pequeña entrada contando, desde experiencias propias o muy cercanas, los síntomas y el proceso real de un embarazo. Es cierto que hay mujeres que probablemente no se enteren de su embarazo, que lo vivan todo genial, desde la alegría de ser madres. Pero esto no es lo habitual ni lo más común.

Cada mujer es un mundo y nunca debes dejarte guiar al 100% por la experiencia de otras ya que al final, si hablas con 50 mujeres distintas, todas te sacarán datos diferentes e incluso que ni conocías.

Antes de entrar de lleno a hablaros de síntomas físicos, queremos hacer un pequeño apunte a todo lo externo que se avecina ante un embarazo. Si eres madre primeriza, vas a tener que preparar la llegada de tu primer hijo a conciencia. Tendrás que preparar su “nido”, es decir la habitación del bebé. Ese espacio dónde tu hijo pasará la mayor parte de su vida. Deberás hacer una lista con aquellas cosas que tendrás que adquirir más esenciales, carrito de bebé, cuna, cambiador, trona, hamaca, silla para el coche y un largo etcétera de cosas que posiblemente sólo conozcas de oídas.  Además será muy necesario hacerte con ropa y otro tipo de accesorios como biberones, chupetes, baberos, accesorios para el baño, productos de higiene específicos para los bebés, calienta biberones, esterilizadores… Seguro que después de leer este párrafo te ha entrado un poco el estrés. No te preocupes es algo normal que con un poco de organización y ayuda, no te será complicado superarlo. Recuerda que la ilusión de ser madre es más que suficiente para superar cualquier obstáculo, sobre todo si es un hijo muy muy muy esperado.



 Ahora vamos a hablaros de los síntomas o posibles síntomas que vas a tener durante tu embarazo. Es probable que no los sufras todos, que sean solo algunos o incluso que ni te enteres, pero esto dependerá de cada una, como dijimos al principio. Es importante que no te dejes guiar por estos síntomas para saber si estás o no embarazada, algunos de ellos también pueden estar relacionados con la ovulación y la menstruación o simplemente porque vas a caer enferma. La prueba de embarazo será la que realmente determine si este hecho es así o no.

Aquellos síntomas más clásicos y evidentes son estos:

- Sensibilidad en los senos e hinchazón. Los cambios hormonales pueden hacer que esta zona del cuerpo se vuelva más sensible e incluso te duelan.  Esto seguramente pasará a lo largo de las semanas, cuando tu cuerpo se acostumbre al cambio.

- Falta de Menstruación. Este quizás sea el más conocido por todos, ya que toda mujer, ante una falta lo primero que piensa es en un posible embarazo. Si tus ciclos menstruales son irregulares no podrás hacer mucho caso a este síntoma.

- Náuseas con o sin vómitos. Las náuseas matutinas o incluso a cualquier hora del día, suelen empezar al mes de quedar embarazada. Este síntoma puede aparecer antes, durante o incluso no aparecer nunca. Es bastante desagradable y molesto pero a día de hoy se desconocen las causas reales de esto.

- Aumento de la cantidad de veces que irás al baño. Es muy probable que orines con mucha más frecuencia de lo habitual. Al aumentar la cantidad de sangre durante el embarazo, los riñones procesan líquido extra.

- Fatiga y exceso de cansancio. Este es uno de los primeros síntomas. Durante las primeras semanas, al aumentarse la progesterona se produce un aumento de la somnolencia.

- Hinchazón general. En la última etapa del embarazo es muy probable que te sientas más hinchada. Manos, pies, piernas… Es algo también muy habitual.



Otros síntomas menos comunes y quizás menos obvios son:

- Cambios de humor. Piensa que en tu cuerpo ahora mismo hay una avalancha de hormonas que pueden hacerte sentir muy emocional e incluso llorona. Esto, aunque se vea menos, también es algo muy común entre las embarazadas.

- Calambres. Los calambres uterinos leves los experimentan algunas mujeres durante el embarazo.

- Manchado leve. En ocasiones una pequeña cantidad de manchas muy leves es uno de los primeros signos de embarazo. Este tipo de sangrado se conoce como sangrado de implantación, ocurre cuando el óvulo fertilizado se adhiere al revestimiento del útero, aproximadamente entre 10 y 14 días después de la concepción.

- Estreñimiento. De nuevo los cambios hormonales entran en el juego. Estos hacen que el sistema digestivo se ralentice, lo que puede provocar este síntoma.

- Aversiones alimentarias. Es probable que te vuelvas más sensible con ciertos olores, esto hará que tu sentido del gusto cambie. Quizás habrá alimentos que amabas que ahora odiarás o a la inversa.

- Congestión nasal. También las hormonas y la producción de sangre mayor, pueden hacer que las membranas mucosas de la nariz se inflamen, se sequen y sangren fácilmente. Esto puede hacer que sientas la nariz tapado o con mucosidad.



Como podéis observar no todo es color de rosa y es importante estar bien informado y conocer siempre los pros y los contras de todo proceso. Saber enfrentarse a él con la verdad es mucho más sencillo que centrarse en algo que no es real. Ser madre es algo maravilloso y hay que vivir cada momento como único, tantos los buenos como los malos ratos, al final todo forma un todo muy especial para ser vivido.

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